Joyce Rivas – Artista Latinoamericana

“Allí donde los inquisidores sólo veían pactos con Satanás y prácticas demoníacas, había en realidad una particular forma de resistencia a la esclavitud”.
Luz Adriana Maya

Esta serie fotográfica indaga en las prácticas de magia amorosa ejercidas por mujeres africanas y sus descendientes durante el periodo colonial en el Caribe, con especial énfasis en los archivos del tribunal del Santo Oficio de Cartagena de Indias.

A través de este proceso de investigación y creación, se develan algunos de los saberes y prácticas que estas mujeres desarrollaron y compartieron, muchas veces para aliviar el alma o como estrategias de poder. Así, los conjuros, hechizos y filtros de amor eran empleados para uso propio o como parte de servicios ofrecidos entre mujeres negras, criollas y mestizas.

Durante la Colonia, estas prácticas fueron objeto de persecución por parte de la Inquisición, que se empeñó en reprimirlas. No obstante, en las voces de los inquisidores, mujeres como Lorenzana de Acereto, Paula de Eguiluz, Beatriz de Oviedo, Isabel González y María Salcedo emergen con discursos que evidencian una resistencia profunda a los sistemas de dominación religiosa, racial y de género.

Desde esta perspectiva, Bien Querer se propone como una relectura de los archivos inquisitoriales, reconociendo en los “conjuros amorosos” una dimensión política, afectiva y estética.

A través de la escanografía, técnica que permite crear imágenes mediante el escaneo directo de objetos, se construye un cuerpo visual que alude a la práctica del “bien querer”, otorgando forma y presencia a fórmulas orales, saberes y cosmologías desplazadas por la hegemonía colonial.

Este proyecto es, al mismo tiempo, un gesto de memoria, una evocación de los afectos subversivos y una exploración visual del deseo como fuerza de vida y cimarronaje simbólico.

Bien querer

2019 – 2023

Es una instalación sonora desarrollada en el marco de una residencia artística en MATERIAL – Espacio de pensamiento, investigación y prácticas en fotografía y cultura visual. El proyecto busca recuperar y honrar memorias silenciadas de mujeres afrocaribeñas durante el periodo colonial.

Parte de una investigación en torno a los alabaos —cantos tradicionales de comunidades afrodescendientes que funcionan como puentes espirituales entre los vivos y los muertos— para construir un acto de memoria y resistencia a través del arte. Para esta pieza se compuso un alabao dedicado a las mujeres afrocaribeñas que fueron perseguidas y condenadas por el Tribunal del Santo Oficio de Cartagena debido a sus prácticas rituales, consideradas subversivas por el orden colonial.

La obra fue realizada en colaboración con la cantadora tumaqueña Aurora Casierra Coime, quien aporta su voz y saber ancestral a esta evocación poética y sonora. Sombras desconocidas es una invitación a escuchar lo que la historia ha querido callar. A través del sonido, la obra propone una experiencia íntima que conecta al espectador con las huellas invisibles de estas mujeres, reivindicando su memoria desde una perspectiva afrocentrada y espiritual. Este proyecto contó con el apoyo del Programa Es Cultura Local de la Alcaldía Local de La Candelaria y la Fundación Gilberto Alzate Avendaño. Apoyo: Andrés Foglia Ortegate Montaje: Jairo Sánchez.

Sombras desconocidas

2024

En esta serie compuesta por ocho fotografías se documentan fragmentos de avión hallados en los contenedores de residuos del aeropuerto El Dorado, en Bogotá.

Se trata de piezas industriales como filtros, motores y suspensiones que no superan los 10 centímetros de longitud. Estos fragmentos, descartados por la industria aeronáutica, son intervenidos con pequeñas vegetaciones que emergen silenciosamente en los suelos urbanos y que, en su cotidianidad, suelen pasar desapercibidas.

La serie establece un diálogo entre la máquina y la planta, entre lo residual y lo vivo. Las microvegetaciones, ampliadas en la imagen, revelan una morfología que suele escapar a la mirada común, adquiriendo una presencia inesperadamente monumental.

Este gesto de escala produce un juego visual entre lo minúsculo y lo grande, lo industrial y lo vegetal, lo geométrico y lo orgánico. Cada fotografía es una escena de tensión y coexistencia, donde la tecnología desechada se convierte en soporte de nuevas formas de vida.

La serie evoca así la fuerza sutil y persistente de la naturaleza, que reclama espacio incluso en los objetos más ajenos a lo vivo. En ese encuentro entre residuos tecnológicos y brotes silvestres, se revela una poética de la resistencia, donde la fragilidad de lo vegetal es también una afirmación de continuidad frente al desgaste de lo construido.

Sub System

2015

Este proyecto de dibujo investiga la relación entre lo indescifrable y lo orgánico, inspirado en la experiencia de la artista en Beijing, donde entró en contacto con la caligrafía china como una práctica milenaria, cargada de significados inaccesibles pero profundamente evocadora desde lo visual.

A partir de esta impresión, surge una serie de estudios que se alejan de la representación figurativa, constante en su obra, para explorar otros signos y estructuras. La repetición de formas triangulares, construidas de manera casi compulsiva, da lugar a composiciones más grandes y complejas, donde lo racional se desborda hacia lo expresivo.

En este tránsito, lo mecánico se transforma en orgánico y viceversa, generando una tensión visual que dialoga con lo enigmático de la escritura oriental.

Este proyecto retoma también la materialidad esencial de la caligrafía tradicional, utilizando papel e tinta como medios primarios. Esta elección no solo establece una conexión formal con aquella práctica ancestral, sino que refuerza el carácter íntimo y meditativo del proceso creativo.

Abstracciones

2019

Abstracciones-joyce-rivas-medina

A lo largo de la historia, lo deforme ha sido considerado como una figura marginal, excluida del orden simbólico dominante.

Kristeva (1989) lo define como “un arrojado [jeté] que [se] ubica, [se] separa, [se] sitúa, y por lo tanto erra en vez de reconocerse, de desear, de pertenecer” (p. 15). Es decir, el deforme ocupa un lugar en la periferia de la sociedad, fuera de los parámetros de reconocimiento, deseo y pertenencia.

En esta serie de siete fotografías, se presenta una figura deforme alejada de su lugar habitual —una probeta o un libro de anomalías genéticas—. Por el contrario, se muestra un cuerpo ingrávido, dotado de un valor estético que interpela la intimidad del sujeto, su estructura corporal y psíquica, así como su rol dentro de la sociedad.

Se trata de una serie de autorretratos a tamaño natural, impresos en su totalidad, cuyo proceso de elaboración tiene como instrumento principal un escáner. A través de este dispositivo se obtienen fragmentos del cuerpo (rostro, brazos, piernas, torso, manos, etc.), que luego son ensamblados digitalmente para configurar otros cuerpos que se distancian del modelo original.

Los movimientos realizados durante el escaneo generan distorsiones en la imagen, lo que permite que el cuerpo se vea alterado o modificado. Este proceso da lugar a la creación de estos seres deformes, cuya presencia tensiona los límites de lo normativo y lo deseable.

Kristeva, J. (1989). Los poderes de la perversión. Siglo XXI Editores

Deformes

2010

A través del dibujo, la fotografía y la instalación sonora, Joyce Rivas Medina construye narrativas sobre memoria, espiritualidad y resistencia.

Diseño elaborado por Cristian Montaña | Derechos reservados Joyce Rivas 2026 ©

 

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